Conferencia Internacional del Sector Lácteo de la UITA.

 

Debatir el presente para entender el futuro.

Buenos Aires - Sunchales. 9 al 12 de Marzo de 2010.

 

Intercambiar ideas en el presente para consolidar un futuro certero.

 

La Conferencia Internacional del Sector Lácteo se realizó los días 9 al 12 de marzo pasado en la Capital Federal.

De la misma, participaron 22 países de América, Europa y Africa, siendo los anfitriones y principales organizadores los integrantes del Consejo Directivo Nacional de ATILRA junto a los integrantes de la CASIA.

 

En la inauguración estuvieron presentes el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada; el subsecretario de Lechería de la Nación, Jorge Videla; el secretario General de la CGT, Hugo Moyano y el presidente de la UITA, a nivel internacional, Ron Oswald (Inglaterra); la vicepresidenta Neuza Barbosa de Lima (Brasil) y por nuestro gremio el compañero secretario General, Héctor Ponce.

 

 

En los primeros conceptos de bienvenida, Oswald señaló el peligro que significa que el sector lácteo tenga cada vez jugadores societarios más poderosos, lo que representa un desafío el de unirse para enfrentar esta situación con criterios comunes.

 

Barbosa de Lima asoció sus palabras al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, para asegurar que somos cada día más luchando al lado de nuestros compañeros y reclamar porque todavía ganamos un 30% menos que ellos a igual trabajo.

 

Ponce aludió al proceso de sojización que experimenta nuestro país en desmedro de la lechería y generando pobreza en el campo, al tiempo que remarcó que a pesar de todas las dificultades, la actividad láctea facilita un crecimiento homogéneo.

 

La soja, en cambio, da muy buenos dividendos para unos pocos que ni siquiera viven en esas localidades, remarcó. Y agregó: "Queremos una industria con productividad y rentabilidad, con un Estado que participe, tutele y active... A esto lo creemos en franca contraposición a los que veneran al Dios Mercado".

 

Videla ahorró palabras con vistas a su intervención del día siguiente y sólo transmitió los saludos del ministro Julián Domínguez.

 

En tanto, para Moyano, es bueno que los trabajadores del exterior vengan a este intercambio, porque conocerán la realidad del país de boca de nuestros compañeros de ATILRA y no de los medios que tergiversan.

 

Desde la Federación Europea, Harald Wiedernhoffer, secretario General de la Federación Europea de Sindicatos de la Alimentación, la Agricultura, el Tabaco y el Turismo, señaló que en Europa existen 12 mil empresas con 400 mil puestos de trabajo. En materia de transnacionales tenemos a todos los actores: Nestlé, Campina, Fonterra, Unilever, Kraft... Están consolidando sus constantes compras y este es el principal problema que tenemos, porque son cada vez más poderosos y logran enormes bajas en los precios.

 

Desde Francia, Regis Degouy, secretario General de la Federación General de la Agricultura de Francia fue consultado por la situación del sector en su país, y respondió que allá, al principal problema lo tienen con los productores. Cuando todo iba bien, la leche era pagada a un precio que les dejaba un margen muy provechoso, pero con la actual crisis los industriales reclaman un ajuste de precios, a los que se niegan los productores, que son muy conservadores y tiene un poder de lobby muy fuerte. En otros países, como Alemania, estos problemas ya han sido resueltos, con los productores entendiendo la realidad actual, añadió.

 

Desde España, Sebastián Serena, de la Unión General de Trabajadores de España, aseguró que en su país, desde 2007, la situación de crisis en el sector lácteo se viene agudizando y arrastra una situación cada vez más comprometida. Hemos tenido una guerra de precios tanto en Europa como en España... Nuestro país tiene un tope de producción de leche de 6 mil millones de toneladas al año, pero consume 9.000 millones de toneladas anuales, lo que ha llevado, entre otras cosas, a que se desarrolle la producción de leche en negro... y ya sabemos lo que significa la producción en negro para los trabajadores.

 

De Nueva Zelanda, James Ritchie, del Sindicato de Trabajadores Lecheros de Nueva Zelanda (el que más representantes trajo a la conferencia), indicó que en su país, como en otros, el principal desafío es la creciente consolidación de la propiedad de las industrias en manos de las transnacionales. Debemos luchar para mantener a nuestros afiliados y para garantizarles un trabajo decente, afirmó el neozelandés.

 

El ministro Tomada, al cierre de la primera parte de la conferencia, destacó la iniciativa de la Subsecretaría de Lechería, de estar elaborando un auténtico Plan Estratégico, para el cual están siendo escuchados todos los actores de la cadena.

 

Luego el presidente del Centro de la Industria Lechera, Miguel Angel Paulón, destacó que Argentina ya cuenta con 110 destinos para sus exportaciones del sector, que son de leche y qUeso fundamentalmente, a los que se suman en un porcentaje menor otros productos con valor agregado. Para el representante del CIL, la situación actual es de relativa calma en cuanto al consumo, que se está despertando por diferentes motivos.

 

Pablo Villano, de la Asociación de Pymes Lácteas (Apymel), indicó que hay 204 pymes lácteas registradas, un 80% de las cuales elabora quesos, con un promedio de unos 20 mil litros diarios. La diferencia entre nosotros y la industria automatizada es que alrededor de una de nuestras empresas se forma una pequeña cuenca, es decir, la diferencia está en el empleo que generamos.

 

El enviado de Apymel mostró su preocupación por no sentir apoyo directo para inversiones o para soportar el stock excedente de primavera, que define los precios.

 

Ricardo Garnero, de la Mesa de Productores Santafesinos, sostuvo que para la defensa de la lechería debe ponerse el acento en la formación de los precios... en el marco de una Ley Nacional de Lechería.

 

También tocó el tema de la sojización para referir situaciones en las que los tamberos pasan a arrendar sus campos, algo que debería ser corregido también por la nueva legislación.

 

En definitiva quedó demostrado que todos los sectores que representan al sector o a la cadena láctea se pueden juntar para expresar sus inconvenientes y propuestas, pero el gran flagelo mundial son las grandes cadenas de comercialización, que se llevan la mayor porción de las ganancias sin interesarles quiénes son los que están bien o mal en la cadena de producción.

 

En el cierre del debate, varias delegaciones unificaron sus voces proponiendo a ATILRA como la entidad que esté encabezando los reclamos del sector a nivel internacional, con una participación activa de todos sus miembros para que no se queden en el tiempo todos los reclamos y posibles soluciones que se pueden dar, especialmente con el crecimiento de las multinacionales en los países del tercer mundo, en los que se establecen para lograr mayores ganancias, evadiendo todos los derechos de los trabajadores, destruyendo a las medianas empresas y pequeños productores lácteos.